FUEGO:
Antes de empezar a narrar mi historia quiero recordar quien soy:
Me llamo Nyza, tengo 13 años y vivo en un pueblo a los pies de la cordillera Vanatu llamado Restor. Mis 13 años de vida no han sido muy interesantes, así que se pueden resumir en unas pocas líneas:
Yo nací en algún lugar del mundo la noche de la tercera luna llena de otoño. Mis padres han sido siempre un misterio para mí, ya que me abandonaron nada más nacer. Tuve la suerte de acabar entre los brazos de una familia de Restor que había tenido una niña la misma noche. A los dos nos criaron como hermanos y vivíamos las duras condiciones de vida como podíamos, pero éramos niños, nada fuera de lo habitual nos preocupaba. La familia de mi amiga no soportó las duras condiciones de vida que había en Restor y sus padres murieron, abandonándonos a nuestra suerte, cuando teníamos tan solo 10 años. Nos quedamos los dos solos, pero como buenos amigos convivimos en total armonía casi sin disputas ni problemas. Yo la quería muchisimo, la quería como la hermana que había sido para mí durante toda mi vida.
Ella era una niña inteligente, fuerte, muy fuerte, delgada y de estatura normal, como cualquier persona. Tenía el pelo castaño por debajo de los.hombros con mechas rubias debido a la cantidad de tiempo que pasaba bajo el sol. Sus ojos eran grises, de un gris profundo y bonito, no gris verdoso o gris azulado, simplemente: gris. Era muy cabezota y muy insistente, si quería conseguir algo, lo conseguía. Su nariz estaba salpicada de unas pocas pecas que la daban un aspecto de niña inocente.
Varias veces intente averiguar que pensaba de mí, y lo encontré un día revisando en su diario:
"... La verdad es que en Restor no tengo muchos amigos, pero con Nyza me basta. Es un chico muy agradable y misterioso a la vez, a veces me da miedo, cuando se enfada parece que le van a salir chispas de fuego por los ojos, pero solo a veces. Cuando estoy triste o me acuerdo de mis padres siempre está él ahí para abrazarme y decirme que todo va a salir bien. Me gusta Nyza, siempre hemos vivido como hermanos, y siempre será el hermano que nunca pude tener".
Eran palabras muy bonitas venidas de una niña de 10 años, y me reconfortaron.
Ese creo que es el resumen de toda mi infancia, he vivido desde siempre con ella y su snarkel. Muchos cidadanos de Restor tienen uno, dicen que traen suerte, que son buenos compañeros... A mí su snarkel ni me va ni me viene, simpemente vive conmigo y ya está.
Mis 13 años de vida se han basado en eso, en vivir. Ahora es cuando me empiezo a plantear muchas cosas, como las chicas, el desarrollo de mi cuerpo, etc. He llegado a la conclusión de que es mi mejor amiga, y ya está, pero la quiero con toda mi alma, la protegería de todo, y sé que ella haría lo mismo. Nunca he tenido novia, en el pueblo hay muchas chicas detrás de mí, es verdad, pero nunca las he hecho excesivo caso. Soy un chico alto y moreno, muy moreno, con los músculos bastante marcados debido a mi entrenamiento diario y ojos oscuros, muy oscuros. Ella me dice siempre: "tus ojos guardan grandes secretos Nyza, secretos que van a cambiar todo" .
Todos los días los pasábamos juntos, en todo momento excepto al atardecer, que cogía su biciclo y me decía:
- Cuando se ponga el sol vuelvo, ve preparando la cena.
Nunca he sabido a dónde iba ni con quién hablaba, pero todos los días desde que la conozco ha desaparecido a esa hora. Quizás ha llegado el momento de saber a dónde va...
Bueno, ya ha llegado el atardecer. Como os decía se va con su biciclo.
- En un rato vuelvo, como siempre, ¡espérame despierto! - Dice desde la otra punta de la casa. Nunca se me quitará la costumbre de hablar a gritos...
- ¡Sí, Ela! - la respondo.
De pequeño no sabía pronunciar su nombre, y siempre la llamaba así. Ahora nunca la llamo Delahila, solo Ela.
No hay comentarios:
Publicar un comentario